Acerca de

Origen del proyecto

Este proyecto nació de los relatos de personas inmigrantes que conocí durante viajes compartidos por todo Quebec. Muchas me hablaban del aislamiento y de los desafíos relacionados con la adaptación, especialmente frente al clima riguroso.

Impulsado por mi pasión por la vida en la naturaleza, tanto en buen tiempo como en mal tiempo, quise acompañarlas a través de aquello que a mí mismo me permitió amar profundamente la vida aquí. Fue al tejer un vínculo fuerte con el territorio que desarrollé un verdadero sentido de pertenencia en Quebec, y sentí que podía transmitir esto a los recién llegados.

Así surgió la idea de crear actividades interculturales al aire libre, con el fin de favorecer una integración cultural auténtica, profundamente humana y arraigada en el territorio.

Una pregunta me acompañó entonces: ¿Y si la naturaleza tuviera el poder de acercar las culturas?

En un mundo donde las divisiones sociales se profundizan, creo que es esencial encontrar medios duraderos para acercar a las personas. A través de mis experiencias personales, profesionales y de mis investigaciones al aire libre, he constatado que los beneficios de la naturaleza son reales, pero aún demasiado poco explotados en los procesos de integración.

Este proyecto pone en relieve historias inspiradoras de integración llevadas a cabo por individuos y organizaciones, con el objetivo de fomentar nuevas iniciativas, ampliar la conciencia sobre el papel que puede jugar la naturaleza en la creación de vínculos, fortalecer la convivencia y contribuir al bienestar global.

¿A qué necesidades responde este proyecto?

Este proyecto nació de una profunda convicción: que la naturaleza tiene un poder único, el de unirnos más allá de las palabras, los orígenes y las diferencias.

Integración e inclusión

He visto a demasiadas personas inmigrantes vivir en aislamiento, a veces en silencio. Y yo también lo he sentido en ciertos momentos de mi vida. Este proyecto lo llevo adelante para crear espacios donde se pueda encontrar de otra manera: caminando, pedaleando, compartiendo un fuego o una comida al aire libre. Momentos simples, auténticos, donde las barreras caen y cada persona finalmente puede sentirse en su lugar.

Reconocimiento de la riqueza cultural

Creo profundamente que cada cultura es un tesoro. No quiero un mundo uniforme. Quiero un mundo donde las diferencias se encuentren, se compartan y se enriquezcan mutuamente. En la naturaleza hay espacio para todos. Y es ahí, en el corazón de esa naturaleza auténtica, donde los intercambios cobran todo su sentido.

Bienestar global y arraigo

La naturaleza me ha aportado mucho: calma, fuerza y un sentimiento de pertenencia. Me ha permitido arraigarme en Quebec, sentir verdaderamente este territorio como mi hogar. Me gustaría que otros pudieran experimentar ese mismo sentimiento, que el lugar donde viven se convierta también para ellos en un espacio de vida, de impulso y de bienestar.

Movilización por un mundo más humano

No quiero quedarme de brazos cruzados. Creo que todos tenemos un papel que desempeñar para construir un mundo más humano, donde nos veamos, donde nos hablemos, donde nos ayudemos mutuamente. Este proyecto es una invitación a actuar juntos, para crear puentes y convertir la inclusión en una riqueza.

Vitalidad social y económica

Estoy convencido de que cuando uno se siente bien en el lugar donde está, tiene ganas de involucrarse, de contribuir y de brillar. La inclusión no es solo un valor, es una energía que circula, que beneficia a todos, que genera movimiento, solidaridad y esa riqueza invisible pero esencial: la de los vínculos humanos.

Preservación del medio ambiente

Así como la naturaleza nos da la vida y nos conecta a todos, deseo invitar a las personas a considerarla como un miembro de su familia, a valorarla y protegerla.

Impulsor del proyecto

Pascal Picard

Humanista de corazón y autodidacta apasionado, estoy guiado por una profunda sensibilidad hacia los seres humanos y la vida. A través de la imagen, busco captar lo que une, lo que conmueve, lo que eleva. Cada detalle cuenta, porque creo sinceramente que es en la sensibilidad, la autenticidad y la emoción donde nacen las historias que dejan una huella duradera.

Los invito a acompañarme en una búsqueda humana: un proyecto documental profundamente comprometido, un viaje en bicicleta desde Alaska hasta la Patagonia a partir de junio de 2025, para explorar cómo la naturaleza puede convertirse en un puente entre culturas, un terreno fértil de vínculos, solidaridad, inclusión y bienestar.

Aventurero experimentado al aire libre, fotógrafo, creador de contenido, guía y facilitador de aventuras, profesor universitario y de educación superior en actividades al aire libre: mi trayectoria combina exploración, pedagogía, escucha y asombro. Es esta riqueza humana la que deseo poner al servicio de este proyecto.

Me conmueve cada gesto de apoyo, de cualquier forma, y agradezco sinceramente a todas las personas que creen en esta iniciativa. Cada contribución, cada compartido, cada palabra de aliento tiene un impacto real.

Gracias a ustedes, este proyecto podrá hacerse realidad y hacer resonar esta profunda convicción: la naturaleza puede unir, sanar y despertar. Estoy plenamente comprometido a crear algo verdadero, bello y lleno de sentido. Y creo, desde lo más profundo del corazón, que la historia que deseo contar merece ser escuchada.

Un poco más sobre la historia que deseo contar…

A través de este viaje en bicicleta, este documental explora una pregunta fascinante: ¿puede la naturaleza ser un espacio de encuentro universal, donde las diferencias se desdibujen para dar paso a vínculos profundos y duraderos?

En el camino, encuentro personas de culturas diversas, cada una encontrando en la naturaleza un medio para conectar su propia cultura con la de los demás. Mi viaje se convierte así en una experiencia compartida de adaptación y resiliencia, donde cada desafío de la ruta hace eco de los suyos.

Al superar el aislamiento, los desafíos culturales y la adaptación a nuevos horizontes, me empapo de sus relatos, donde cada dificultad, ya sea psicológica o física, se convierte en el reflejo de nuestras luchas comunes. A través de estos relatos, los intercambios, las reflexiones y las opiniones de expertos, descubrimos cómo el entorno natural influye en la conexión social, el bienestar global y el sentido de pertenencia.

Más allá de un simple escenario, ¿puede la naturaleza favorecer el encuentro, la comprensión mutua y ofrecer un espacio donde cada persona pueda desarrollarse plenamente sin renunciar a su identidad?

Lo que deseo que quede…

Lo que deseo que quede de este documental es crear una huella profundamente positiva en los corazones y conciencias de todo el mundo, poniendo de relieve el poder de la naturaleza como un medio poderoso para dar el primer paso hacia el otro y celebrar la riqueza de la diversidad cultural. Estamos todos interconectados, humanos y naturaleza. Formamos parte de ella, y la necesitamos a ella y a los demás, de manera inclusiva, para evolucionar. Sin la naturaleza y los demás, cerca o lejos, la vida simplemente no existiría.

Deseo que:

  1. Este documental sea tanto una herramienta educativa como de concienciación sobre la riqueza de la diversidad cultural.
  2. Se incentive a todo el mundo a crear más iniciativas que promuevan la integración intercultural a través de actividades en la naturaleza.
  3. Yo mismo cree, a mi regreso a Quebec, actividades de integración intercultural en la naturaleza, ya sea en colaboración con organizaciones existentes o creando mi propia organización. En cualquier caso, deseo trabajar de manera colaborativa.
  4. A través de mis redes sociales y página web, se cree una plataforma donde las personas puedan compartir sus testimonios sobre historias de integración intercultural en las que la naturaleza haya jugado un papel importante, con el objetivo de sensibilizar sobre los poderes de la naturaleza como una herramienta poderosa para favorecer el encuentro con el otro.
  5. Realizar entrevistas en ruta con los protagonistas (tipo live), involucrando a la comunidad en redes sociales, permitiéndoles hacer preguntas en línea y alimentando la reflexión con un enfoque socioconstructivista.
  6. Crear conferencias de sensibilización en escuelas y empresas a mi regreso.
  7. Continuar mis investigaciones sobre este tema, comprometiéndome posteriormente con una maestría para profundizar aún más en el asunto.
  8. Posiblemente crear un podcast y un libro basado en este maravilloso viaje.